Capítulo 376
Camila, pálida y angustiada, le preguntó a Alan:

—Alan, ¿le pasó algo a Mateo? Llévame con ustedes, quiero ir a verlo.

Alan le respondió con fastidio:

—¡Ya estuvo! ¿Aparte de llorar, sabes hacer otra cosa? No estorbes, quédate aquí en el hotel, ¿sí?

Le habló de malas ganas, y luego me tomó de la mano y nos fuimos rápido al ascensor.

Camila se quedó en el pasillo, llorando bajito.

Pero Alan no era Mateo, no nos importaban sus lágrimas.

Cuando salimos del hotel, noté que ya había oscurecido otra v
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Luzy PavónNunca conocí a una persona tan pendeja como aurora
Escanea el código para leer en la APP