—No me dan celos.— Respondí con una expresión neutral.
Mateo sonrió con desprecio.
Luego, se acercó a mi oído y, con un tono provocador, dijo:
—Además de esos 2,000 al mes, puedes ganar algo extra de otra forma. Si me haces feliz, lo que te dé será mucho más.
Miré de reojo, viendo su sonrisa burlona, y enseguida supe lo que quería decir con "otra forma".
¡Ajá!
Sabía que me tenía bajo su control, atrapada, solo para humillarme.
Apreté las manos y con cara de pocos amigos, le respondí:
—Gracias po