Me mordí el labio y dije:
—Bueno, mejor primero digo cuál es mi expectativa salarial, para que la tengas en cuenta.
Mateo levantó una ceja y me miró, sonriendo, esperando que hablara.
Me lamí los labios, preparándome para decir "5,000 dólares", pero cuando iba a hablar, cambié de opinión, insegura, y dije:
—3,000, me gustaría que mi salario fuera de 3,000 dólares al mes.
No tengo mucha experiencia formal.
Antes busqué trabajo por un tiempo, y el salario más bajo que ofrecían era de 800 dólares a