Waylon en realidad era muy inteligente. Sacar a relucir viejas cuentas encajaba perfectamente con su carácter rebelde.
Después de todo, siempre mostraba esa actitud despreocupada; era como si no temiera a nadie.
Si delante del señor Felipe se hubiera mostrado demasiado humilde o adulador, habría despertado aún más sospechas.
El señor Felipe reía cada vez con más soltura, con un aire incluso más amable.
Toda la vigilancia y la desconfianza que había tenido en los ojos habían desaparecido por comp