Jeison continuó:
—Y además, ella misma me lo dijo claramente: que tú y el niño que lleva en el vientre nunca han sido su familia. Dijo que su familia solo la forman Mateo y los dos hijos de Mateo…
—¡Cállate!
Javier ya no pudo soportarlo.
Aunque sabía que en el corazón de Aurora solo existía Mateo, y que hiciera lo que hiciera ella jamás lo aceptaría, escuchar esa verdad tan cruel de boca de otro seguía siendo insoportable.
Y su dolor y su rabia no hicieron más que divertir todavía más a Jeison.