El corazón me dio un vuelco. ¿Mateo había despertado?
Me levanté de inmediato, con la intención de correr al hospital, pero justo cuando di el primer paso, un temblor de duda y miedo me atravesó el pecho.
Quería verlo, lo necesitaba, pero después de lo que había pasado con Javier, tenía miedo... pánico de enfrentarme a él. La angustia y la contradicción se enredaban dentro de mí, aplastándome.
Alan empezó a sonar impaciente.
—Te estoy preguntando, ¿vas a venir a ver a Mateo o no? Y que quede cla