Lo que Javier dijo debía referirse a algo que pasó cuando éramos jóvenes.
—Si vienes a felicitarnos a mí y a Aurora, vas a ser bien recibido —dijo Javier—. Pero si vienes a arruinarlo todo, no me digas nada si dejo de considerarte familia.
Después de decir eso, me llevó hacia el auto. Sentí claramente una mirada intensa clavada en mi espalda, pero no me atreví a voltear. Daba igual; Mateo iba a llevar a Bruno a la boda y allí todo se aclararía.
Cuando llegamos al auto, Javier prácticamente me me