Capítulo 1425
La cara de Mateo se mantenía serena, pero en sus ojos oscuros había una seriedad distante que hacía que nadie se atreviera a acercarse.

Indira me dijo en voz amable:

—Aurora, no te tomes a pecho lo que dijo mi primo. Él siempre habla sin filtro. Te pido disculpas en su nombre.

Retiré la mirada del cuerpo de Mateo y respondí con calma:

—No pasa nada.

Indira sonrió. Esa sonrisa era de verdad elegante, casi como la de una reina. Luego se volteó hacia Mateo:

—Mateo, tu pierna aún no está bien. Permí
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP