¡Anda!
Parece que esa muchacha te tiene babeando.
El problema es que ni siquiera tiene su número y ella tampoco le dijo cuándo volvería a pasar.
Capaz solo vino a ver a un familiar y, al verlo solo, se le acercó por lástima. Ay, esto me hace pensar que mi hermano está todo ilusionado mientras que ella ni enterada.
Puse cara de duda y le pregunté con cuidado: —Entonces... ¿sabes si ella tiene novio?
—¡No! —dijo con total seguridad.
Lo miré con cara seria: —¿Y cómo sabes?
—Ella misma me lo dijo.
B