Nuestra Vida: 16. PERDÓN
[FRANCO]
El verano es el cómplice perfecto para una noche como esta. La terraza de un restaurante en una de las ciudades más románticas del mundo, la luna alumbrándonos a la par de alguna lámparas que cuelgan de un extremo a otro, y ella sentada del otro lado de la mesa justo frente a mí. Me gustaría poder contar con recursos infinitos para haberle podido traer un violinista o tal vez haber cerrado el restaurante completo para nosotros dos, pero las cosas han cambiado y lo único importante es q