—¡Carajo! Esto no puede ser posible. ¿Cómo puede haber una diferencia de unos minutos en la cámara? ¿Quién es el bastardo que está detrás de mi esposa?—Samuel no sabía qué más hacer.
—Calma, señor Anderson. Estamos revisando las cámaras de los locales más cercanos a los hechos. Estamos seguros de que encontraremos a su esposa — dijo el oficial a cargo. Toda la ciudad estaba hecha un caos. Las noticias no daban abasto y la gente quería estar pendiente a cada segundo de lo que estaba pasando con