Todos en el set estaban ansiosos, pues uno de los guardias informó que Samuel llegaría en cualquier momento y que no dejaría salir a nadie.
Nadie pensó que llegaría hasta ese punto.
El director temblaba; la única que parecía tranquila era Tamy, aunque todos notaban que en esa mujer había algo mal.
Quien también se había recuperado un poco era Alía; al escuchar que su esposo venía en camino, solo quería correr a sus brazos y refugiarse. Aún le dolía la cabeza, pero no tanto como hacía unos minu