19 Lobo.
Estaba despierta, pero me negaba a abrir los ojos, no quería, no lo deseaba, quería seguir en ese maravilloso sueño… no, no fue un sueño, era la verdad, era mi vida real, ¡lo es! yo los conocía, desde hace mucho, desde que era una niña, ¿en verdad los amaba? Respire profundo y aprete aún más mis parpados, no los pienso abrir, no aun, quiero recordar, eso que tanto me obligué a olvidar.
— En las películas los vampiros siempre matan a todos, y los hombres lobos asustan a las personas y huelen feo