73: Por el bien de Milán.
—¿A dónde estamos yendo ahora mismo? —cuestiona Evangeline con Milán en brazos, mientras suben a un taxi.
A penas acaban de desayunar y Eva quería mostrarle el parque privado del hotel a Milán.
Irina llegó muy tarde anoche. Casi no tuvieron tiempo de interactuar porque después de una llamada grupal con Magnus se quedaron dormidos.
Hasta ahora la rubia no le ha dicho nada sobre el gobernador, y Eva tampoco piensa preguntar. Sólo se han limitado a hablar de la sucursal.
—Solo calla y espera —la