—Wow —ella dice—. ¡Doctor Dexter French...!
—Ay, basta. —Él sonríe sin dejar de verla—. Licenciada Evangeline. Es un gusto volverte a ver.
Ambos asienten y se quedan unos segundos en silencio, mirándose, sin aún creer que de verdad están ahí.
Es el pelirrojo quien rompe el hielo, y con una risa nerviosa, le arrima la silla para que esta se siente, y luego alza la mano para llamar al mesero.
—¿Comiste?
—La verdad no... —Eva responde, y se muerde el labio con disimulo.
Él se siente intimidado, p