El lugar estaba lleno de actividad. Amigos y familiares habían llegado de todas partes para ayudar con los últimos detalles. Las flores frescas adornaban cada rincón, y el aroma de la comida preparada para la recepción llenaba el aire.
La novia y sus damas de honor se dirigieron al salón de belleza para su arreglo personal. Mientras tanto, Lorenzo y sus amigos se preparaban en la casa de al lado.
El amigo de Lorenzo se acercó a él y le dijo —¿Nervioso, Lorenzo?.
—Solo un poco. Quiero que todo