El pastor luego tomó el anillo de Elena y lo colocó en el dedo de Lorenzo.
Pastor: (mirando a Lorenzo) Repite después de mí: —Con este anillo, te tomo como mi esposa. Te prometo amarte y respetarte en la alegría y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida—.
Lorenzo: (con voz firme) Con este anillo, te tomo como mi esposa. Te prometo amarte y respetarte en la alegría y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
El pastor sonrió, sin