—Ok amor —dijo Milena mientras Tadeo se dirigió a la cocina, para hacer desayuno.
Tadeo estaba en la cocina y le dio sed asi que abrió la refrigeradora y vio el pichel de té de limón.
Tadeo vio el te de limón y le pareció que el color era diferente a lo que normalmente es un té de limón.
Tadeo asomo su nariz y se acerco más para oler, y cuando lo olio, olía feo, por lo que Tadeo termino botando el pichel con el contenido líquido que estaba en el pichel.
Tadeo pensó que estaba descompuesto,