Luego de que María se acordara de eso, sonrió y se acerco a la mesa del comedor donde Julio comía amargamente.
—Cariño, perdón, sabes que hagamos borrón y cuenta nueva, lo siento si me puse celosa el dia de ayer, suelo ser celosa y posesiva, entiendo que tienes que trabajar, ya atender tu negocios, ahora que estoy embarazada, pues me estreso más, mis hormonas están locas, lo siento, aparte que me precipite mucho —dice Milena tocando el cabello de Julio.
Milena estaba nerviosa, ella sabía claram