—Me acabo de levantar, no esperaba a nadie, supongo que viste los periódicos donde salgo como la mujer de Julio, tu amigo —dijo Milena mintiéndole.
—Julio era mi amigo, ahora es mi enemigo, ¿Estas sola? —Pregunto Iku.
—Si guapo —dijo Milena con voz nerviosa.
—¿Y porque tan nerviosa? —Pregunto Iku mirándola a los ojos.
—Tu me pones nerviosa, por ser tan guapo —dijo Milena al borde de los nervios.
—Que extraño, ¿se puede saber porque en sillón hay zapatos de hombre? —Pregunto Iku levantando la ce