Capítulo 15. Mentiras blancas
Alba y Jaxon salieron del departamento dejando a Auritz con la palabra en la boca, observándolos marcharse y con una expresión de incredulidad.
En el coche, el silencio se rompió con la música. Jaxon, con su habitual desparpajo, eligió una lista de canciones que ambos conocían.
—Me apetece algo de comer ―comentó Jaxon.
—¿A dónde vamos? —cuestionó Alba con curiosidad.
—Tengo un sitio perfecto en la carretera. Y luego a disfrutar del viaje —él respondió sonriendo.
En la siguiente salida, Jaxon de