—Te extrañé.
Esteban no podía creer lo que ella la había dicho, parecía que estaba inmerso en un sueño. Cada día, el soñaba que Briana llegaba a su lado y le decía lo mucho que lo amaba.
Briana era la persona más feliz en los sueños de Esteban, diferencia de la cara que ella siempre portaba día a día.
Esteban no entendía muy bien que era con lo que le ocurría a Briana. Por eso en cuanto los brazos femeninos lo aferraron con fuerza, él se sintió un poco mejor.
Cerró los ojos, de pronto sus brazo