59

—La verdad es qué estaba riquísimo, Esteban.

—En realidad no lo hice solo, tú me ayudaste a cortar las verduras.

—Puede ser, pero el que estaba pendiente de ellas eras tu.

—Yo estaba de aquí para allá buscando a la ternera, que no quería entrar —comentó divertida Briana.

—Ya todo lo que hacemos los dos juntos, suena magnífico.

Resulta magnífico. Briana se sonrojo, después de lavar los platos. Subió escaleras arriba, intentando esquivar.

Esteban le da bastante vergüenza tener que enfrentar sus s
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP