Capítulo 60. Demanda de paternidad
POV NARRADOR
En la penumbra de un despacho privado que olía a incienso y ambición, Annabell White observaba el perfil de su esposo, Simon. La luz de la tarde se filtraba por las persianas, dibujando rayas de tigre sobre la alfombra de piel. Annabell sostenía una carpeta de cuero con una elegancia depredadora. Había pasado semanas moviendo hilos, pagando a informantes en los hospitales y rastreando los movimientos de los Spencer.
—Están de vuelta, Simon —dijo ella, su voz era un susurro cargado de veneno—. Lira regresó a la mansión de Knox hace dos semanas. No llegó sola.
Simon, que servía un vaso de bourbon con parsimonia, se detuvo a mitad del gesto. Sus ojos, tan parecidos a los de Knox pero cargados de una indolencia cínica, se clavaron en su esposa.
—Knox la encontró. No es una sorpresa. Ese hombre no sabe soltar lo que cree que le pertenece.
—No lo entiendes —Annabell caminó hacia él y dejó una fotografía sobre la mesa. Era una imagen borrosa de Lira bajando del jet privado,