Capítulo 31. Quiero la verdad
POV Lira
El eco de la súplica de Knox, "Quédate. Quédate junto a mí," resonaba en la suite, más ensordecedor que el latido frenético de mi propio corazón. Su boca, que segundos antes había sido una fuerza de posesión, ahora era suave, vulnerable, pidiendo.
Me quedé quieta, atrapada en su agarre, sintiendo el calor persistente de su cuerpo contra el mío y el sabor salado de nuestra rabia en mis labios. Mi mente, sin embargo, estaba helada. Lo miré, analizando el temblor casi imperceptible en la mano que sostenía mi rostro.
Miedo. No era la lujuria del depredador que había conocido, ni la arrogancia del CEO. Era el pánico de un hombre que se ve despojado de lo único que no puede reconstruir: la estabilidad de su imagen y la seguridad de su "heredero"
Mi cuerpo me había traicionado una vez más, cayendo en la pasión que él sabía evocar. La vergüenza era una losa, pero la traición me dio la claridad que necesitaba. Si él podía usar la pasión para anular mi voluntad, yo usaría m