El brillo de los ojos de Renata está regresando, puesto que, aunque sabe que creer en ese milagro es una bobada no deja de soñar ni un solo segundo, aun cuando Thiago la observa ya que explota de la rabia solo que él la expresa por medio de su incontrolable risa nerviosa.
—¿Pensé qué yo te podía hacer soñar, pero para amar? Ya veo que no, eres una mujer masoquista, sin embargo, no me interesa yo me seguiré atreviendo ¿y tú que piensas, cuéntame? te cambie los planes ya que te toca continuar cu