Los primeros meses con dos niños pequeños fueron un torbellino que ninguno de los dos había imaginado.
Luca, con apenas dos años y medio, se convirtió en el hermano mayor más celoso del mundo. Cada vez que Alessandro o Valentina cargaban a Sofía, él se tiraba al suelo y gritaba “¡Mía! ¡Mamá mía!”. Alessandro tenía que cargarlo con un brazo y a la bebé con el otro para que nadie se sintiera excluido.
Sofía era todo lo contrario a su hermano. Tranquila, dormilona y con una sonrisa que derritía a