LUCA
Luca se quedó sentado en la oscuridad después de que ella se fuera. El penthouse se sentía demasiado silencioso, demasiado vacío sin su cuerpo tembloroso y esos ojos llenos de lágrimas mirándolo como si él fuera tanto salvación como condenación. No se había movido de la silla desde que la puerta se cerró tras ella con un clic. El control remoto seguía en su mano, con el pulgar presionando con fuerza donde lo había golpeado para cortar la música. Lo odiaba. Odiaba cada segundo de haber det