Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando comenzó a llover, Juan sonrió pensando que era el colmo de su situación. Desde su puesto de trabajo en la garita de vigilancia, pudo ver a todos los residentes que paseaban salir corriendo a la comodidad de sus casas mientras él se protegía bajo un techo con fisuras por donde se le colaban goteras del tamaño de insectos.
Verlos a todos irse fue ver escaparse







