Mundo ficciónIniciar sesiónVolvemos a Nueva Casapara. Una distinta, quizá. Podemos ver ojos abrirse con el despertar de la mañana. Mentes separándose del mundo del Morfeo, entregándose a las manos de la señora realidad, tan variable y ajena como una amante prohibida.
Si nos deslizamos por el pavimento podemos ver las mismas calles que a la vez son distintas. Saltamos dire







