El silencio en este lugar me reconfortaba, nadie puede negar esa energía que se percibe. Me quedé en blanco por un momento, no sé qué tiempo. Recordé las palabras del padre el día del cumpleaños de Samuel, recordé lo que cada uno de ellos me había dicho. Y entre más revivía sus palabras, más sentimiento me entraba y mientras las lágrimas salían, una extraña tranquilidad se instalaba en mi alma.
—Maju, toma. —El padre me entregó un vaso de limonada, estaba con un delantal de jardinería, en una m