Esta vez he sido yo la que ha pasado en el rincón del lamento, desde la mañana, ya era mediodía y como deseo una carne asada con muchas papas a la francesa y una deliciosa gaseosa con mucho hielo.
He pasado recordando a mis hijos, ¿qué estarán haciendo? ¿Julián seguirá en sus clases de Tenis? Samuel… ¿Cómo se estará portando mi bebé? Ese terremoto. César, por favor, apúrate, cada día que pasaba, me iba llenando de rabia contra él, y no debería, yo lo perdoné.
¿Por qué era tan difícil, Dios? ¿Po