Capítulo IV

Narra Caín.

La vi alejarse con la rabia apoderándose de mí. No podia creer que ella me rechazara, esto no era común, cuando un lobo  se encuentra con su alma gemela hay una conexión y un lazo fuerte de amor y unidad y no una de rechazo. Decidí visitar este lugar gracias a mi beta que me convenció de salir a divertirme, nunca imaginé que me encontraría a mi luna, cuando sentí su olor a Jazmín salí literalmente corriéndo hacía ella. Tenerla cerca y ver lo hermosa que era me había quedado  paralizado y sin palabras, pero no me comprendía  porque se había resistido a estar conmigo. Tenia miles de preguntas e inquietudes dentro de mí que me desperaba. Ahora que conocía su nombre, tenía que investigar a que manada pertenecía.

—Investiga todo sobre ella—le pedí a Erick—. Es hora de irnos—le dije desplazandome hasta el auto.

Durante el camino pensaba en ella y el motivo de su comportamiento. Poco después llegamos a nuestra comunidad,  donde hemos implementado tecnología básica como un apoyo contra el peligro: autos que utilizabamos para  desplazarnos por la ciudad, algunas cámaras de vigilancia en puntos fronterizos donde nos ayudaba a monitorear por si ocurría alguna invasión, y algunos celulares que estaban disponibles para los miembros de alto rango para facilitar la comunicación cuando estabamos fuera de la región.

El cielo estaba completamente cubierto por la oscuridad,  no se visualizaban estrellas en el cielo.

Cuando llegamos bajé del auto y me dirigí a mi habitación. Mañana seria mi visita a medianoche. Aunque trate de dormir no pude hacerlo, no dejaba de pensar en ella, su aroma todavía lo podia oler.

No te preocupes, tengo el presentimiento que pronto la volveremos a ver—dijo Tye.

—Eso espero—comente cerrado los ojos para visualizar sus ojos miel, su cabello castaño y su piel blanca en mi mente—. Mi luna, no te imaginas cuánto te deseo—pronuncié en voz baja.

A la mañana siguiente...

Me levanté temprano, hice algunas deligencias y luego por la tarde, me duché y me vestí con jeans negros, camisa y chaqueta del mismo color( ese era mi color favorito). Bajé al primer piso donde Erick y tres lobos más estaban esperandome para irnos.

—Alfa tengo la información que me pediste—dijo Erick entregándome un folder, eso era lo que gustaba de él su eficiencia, entre otras habilidades que tenía.

Tomé el documento y comencé a leerlo. En ese decía que Zafiro Roof, pertenecia a la manada medianoche, era cazadora y hija menor del alfa. En ese momento creí en el destino.

—Vaya, esto no me lo esperaba—le dije todavía sorprendido—. Si ella  continúa resistiendose a mi, tengo en mis manos otros medios para obligarla a estar conmigo—comente recordando el motivo empresarial de mi visita—. Es hora de irnos—le dije a todos, un poco ansioso por llegar.

Poco después nos fuimos en dos camionetas negras. La comunidad de medianoche estaba a pocos kilómetros de distancia, así que no tardamos mucho en llegar, era una comunidad con una infraestructura  rústica -antigua daba un ambiente cómodo.

Un grupo de lobos nos esperaban, entre ellos estaba mi luna,  quien parecía tener una expresión de enojo, estacionamos los autos y bajamos de ellos.

—Bienvenidos  a medianoche—dijo amablemente el alfa—. Todos pueden pasar y disfrutar del banquete que tenemos para ustedes—nos pidió amablemente.

Sentí a Tye removiendose, estaba inquieto, sabía perfectamente que le pasaba, quería estar con nuestra luna. Pero después de lo de ayer tuve que resistirme a no ir directamente hacía ella. Ingresamos al interior de la casa, la cual era muy hermosa y victoriana. Hacía muchos años que no estaba en una casa asi. Era muy amplia y daba la sensación de estar en otra época, llegamos a un gran y largo comedor, sobre esta habian cientos de platillos y aperitivos que se miraban realmente exquisito. Sentí un poco de envidia porque mi manada no tenía esta cantidad de alimento. Nos sentamos y comenzamos a disfrutar de los aperitivos. En todo momento observaba a mi luna, ella simplemente evitaba mirarme y eso me dolió.

—Quisiera hablar con usted en privado—le dije al alta poco después de comenzar con el banquete.

—Si, por supuesto vamos a mi oficina—dijo  poniéndose de pie.

Lo seguí por un pasillo hasta llegar frente a una puerta de madera solida con incrustaciones antiguas. Mi objetivo en esta visita no solo era hacer tratos empresariales, sino también para llevarme a mi luna, aunque fuera en contra de  su voluntad. Tenía un plan en mente que estaba seguro que funcionaría.

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