Isabella abrió con total tranquilidad la cremallera de su abrigo de plumas, revelando así, un cuerpo tan delgado que solo quedaban huesos debajo: —La única razón por la que como mujer logré sobrevivir fue solamente para asustar a las niñas que venían a nacer.
Nadie podría imaginar, al ver la hermosa cara de Isabella, la cantidad de cicatrices horribles y feas que tenía en su bello cuerpo. Hasta este momento, aquellos que previamente se burlaban de Isabella al ver sus fotos desnudas, insinuando q