—Valentina—Isabella la llamó y aseguró: —No soy tu novio, y no sé cómo brindarte seguridad. Pero cuando decido renunciar a algo, no me retracto. Puedes estar tranquila al respecto.
—Lo siento, Isabella. Simplemente no sabía con quién hablar sobre esto, así que terminé contándote tanto— Valentina se mordió el labio. —Isabella, en cuanto al caso de tu madre adoptiva, hablaré directo con Esteban y le pediré que retire los cargos. No te preocupes demasiado.
—¿Todavía necesito ir al Hotel Cielo Seren