—¿A qué te refieres?
Es demasiado difícil mantenerme impasible mientras los minutos trascurren con lentitud. Necesito saber qué nuevo secreto se levanta entre Ahmed y yo. De lo contrario, la presión de mi sangre me hará estallar las venas.
—Luego de tantos años viendo mujeres embarazadas me ha sido imposible no notar tus senos más llenos entre mis manos y tus náuseas matutinas. Ya sé que eres primeriza; pero por si no te has dado cuenta, tienes dos semanas de atraso de tu período menstrual. He