Los jóvenes continuaban viéndose, y ambas familias se preguntaban cuándo se decidirían a formalizar su relación. Fue el padre de Moisés quien se atrevió a interrogar a su hijo sobre la situación.
Hablaban en su pequeña oficina, en la parte trasera de la iglesia, cuando el Pastor se decidió a abordar el tema.
— Hijo, hace días deseaba hablar contigo sobre tu novia.
— ¿Qué deseas saber, papá?
— En este momento voy a hablarte no como tu padre, sino como tu Pastor. Creo que debes pensar en formaliz