Capítulo 76: El primer y último beso.
«No puede ser» pensó Majo, su cuerpo tembló por completo, al momento que llegó a Mompox, recordó que Sebastián fue alcalde de aquella ciudad en el pasado, la piel se le erizó.
Cuando bajó del avión, afuera del aeropuerto les esperaban varios autos blindados, en color negro, se sintió como en una película de narcotraficantes.
—¿A dónde iremos? —indagó, se sacó las gafas y miró a los ojos de Arismendi.
—A un municipio a una hora y algo más, no te puedo decir el nombre, lo sabrás cuando llegu