Capítulo 75: Libre de culpas.
—Niños. —Lu los llamó con suavidad, y los movió para que despertaran.
Los pequeños se removieron, parpadearon, pero siguieron dormidos, más bien el primero en abrir los ojos, fue Emiliano.
—Lu —exclamó la miró a los ojos. —¿Cómo estás?
—Mejor, ya más tranquila, al saber que mis hijos están a salvo. ¿Y tú?
—Yo bastante mejor, el médico me dijo que me iba a dar el alta, pero aún no puedo viajar, tendré que esperar unos días más en el hotel. —La contempló con ternura.
—No te preocupes por nada