Capítulo 74: Los fantasmas del pasado deben desaparecer.
—Tranquilos. —Miguel abrazó a sus hijos—, su mamá de la impresión volvió a desmayarse, la están atendiendo, yo vine porque quiero charlar con ustedes. —Los miró a los ojos—, no pueden confiar en nadie, voy a ver la manera de instalarles un dispositivo de rastreo o alguna forma de que, si alguien se los lleva, podamos encontrarlos.
—¿Un secuestro? —preguntó Dafne, se aferró al cuello de su papá.
—Niños, en esta vida hay gente muy mala, no les importa dañar a los inocentes, pero no teman, ni Em