Capítulo 33: La muñeca.
Luciana se sobresaltó, giró para comprobar si era Juan Miguel o su hermano gemelo, entonces lo reconoció, el corazón le latió con fuerza descomunal.
—Hola Miguel —saludó Paula, besó en la mejilla a su cuñado—, lo logré susurró bajito.
—Hola Paula —contestó Miguel—, gracias —susurró, le guiñó un ojo con discreción.
Y entonces miró a Lu, tenía un atuendo sencillo, unos jeans rotos, una camiseta gris, y una chaqueta blanca, calzaba zapatos deportivos. No estaba maquillada, pero se veía igual de