Luciana suspiró profundo, observó a sus hijos con ternura.
—Su papá está afuera, vino conmigo, pero recuerden que Emiliano está algo delicado, por eso yo no puedo volver con su papá, aún.
Dafne dibujó en sus labios una mueca de desagrado, pero lo comprendía. Mike no dijo nada, él tenía los sentimientos encontrados.
Luciana los agarró de la mano, y salieron de la escuela. Miguel los contempló desde lejos, cada que veía a sus hijos y a Lu, el corazón le palpitaba fuerte, imaginaba una vida j