capitulo 34
Alai

Estaba asustada por el grito que metió Max, nunca lo había visto tan cabreado.

- No me dirás - me grita y, como estoy tan sensible, se me llenan los ojos de lágrimas.

- No vayas a llorar, dime mejor quién te hizo eso, Alai.

- Te lo voy a decir, pero debes prometerme que no harás nada - le digo con la voz temblorosa.

- Habla ya - me suelta.

- Fue Federico. Se enteró del embarazo y se puso como loco - veo cómo su cuerpo se tensa.

- Ese infeliz no puede dejar sus putas manos quietas, voy a mat
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