Llevamos 5 horas de viaje y durante ese tiempo no he parado de escuchar gemidos desde la habitación. Cada vez que escucho eso, algo dentro de mí se quiebra, así que decido colocarme mis audífonos y dormir.
Al llegar a Francia, vamos a un hotel muy hermoso y nos asignan una habitación a cada uno. Me apresuro a subir a la mía, ya que no quiero estar cerca de él. Al llegar, desempaco mis cosas y me meto en la ducha.
Después reviso los mensajes de mi celular y encuentro uno de Máximo:
"Te espero en