MAXIMO
- ¿En qué piensas, amor? - le pregunto a Alai que está recostada sobre mi pecho.
- En lo feliz que soy a tu lado.
Me encanta cuando te pones romántica, me hace querer abrazarla y nunca soltarla. Ahora sí, está más que decidido, voy a pedirle a Alai que sea mi esposa. Quiero pasar el resto de mi vida al lado de esta mujer.
Al día siguiente llego a la oficina y ya mi princesa se encuentra en la oficina de ella. Cuando entro a mi oficina veo al hombre que menos desearía ver.
- Padre, ¿qué ha