~Pov de Damien~
Llevábamos viviendo en esta camioneta los últimos tres días. Esos bastardos nos habían obligado a recorrer cinco países sin parar, y aun así, habíamos logrado estar a solo unas horas de distancia. La ira y la adrenalina eran mis únicas compañeras de viaje, además de Judith.
Apenas el rastreador indicó que la señal se movía de la República Checa a Polonia, Judith me hizo parar. Entramos a un supermercado enorme, y ella llenó la cajuela con provisiones, agua y comida como si estu