P.O.V. Adrien
Entramos en la habitación y, al quedar completamente solos, me acerco a Eileen. Está tan hermosa en su vestido; parece una princesa. Pienso en aquella chica desaliñada de la secundaria y me doy cuenta de cuánto me provocaba, aunque no lo aceptara en ese entonces. Sonrío.
—¿Pasa algo, Adrien?
—Nada, solo estaba recordando cómo solías llevar zapatillas deportivas con vestido.
—Pues todavía lo hago —dice, levantando un poco el vestido para mostrarme que efectivamente lleva za