El día del concierto final por fin llegó a su auge, la zona VIP principal del estadio, en el sector más exclusivo y cercano al escenario del recinto, esperaba la llegada de sus ocupantes, el estadio vibraba con la energía sísmica de cincuenta mil fanáticos que abarrotaron las gradas.
Al llegar a sus espacios Valeria Vega permanecía de pie, con la espalda recta y las manos entrelazadas sobre el pasamanos. Vestía ropa informal de diseñador que resaltaba la fijeza de sus ojos verdes y estilizaba