La revelación del mánager Kim quedó suspendida en el aire de la sala de juntas como la nota final de una sinfonía largamente ensayada. Una oleada de alivio absoluto recorrió los rostros de los miembros de la banda. El silencio reverencial se rompió con los aplausos efusivos de Dae-hyun, seguidos de inmediato por un abrazo fraterno de Min-ho hacia Ji-hoon. A todos les inundaba una alegría desbordante al comprender que, por fin, el grupo y, en especial su vocalista principal, recuperaban la sober