Es hora de cambiar la táctica con urgencia y ocupar la posición no de la víctima, sino del atacante, jugando en la mitad del campo del adversario. Eso es fácil, Luisa, ¿verdad? Enciende la mente fría, mezcla una pizca de encanto, sonríele más, y tendrás la felicidad garantizada.
Pero decirlo es más fácil que hacerlo. Todo sale de manera involuntaria, como inhalar y exhalar. ¡No logro comunicarme con Miguel con normalidad! Constantemente lo veo como a quien se interpuso en mi camino: un rival. ¿Y